Los primeros pasos
La institución comienza como Programa de Menores de la Calle Ahora de Valdivia, según la Memoria Anual 2025.
Un compromiso que
ha crecido con el tiempo.
Desde los primeros pasos en Valdivia hasta el trabajo de la residencia en Máfil.

La institución comienza como Programa de Menores de la Calle Ahora de Valdivia, según la Memoria Anual 2025.
La Corporación se constituye en 1995. Dirk Bartelsman gestiona apoyo de una institución benéfica suiza para construir un hogar en un terreno de Máfil. La obra finaliza en 1997 y recibe el nombre de Casa Dirk Bartelsman.
En marzo, niños y adolescentes se trasladan al hogar. Ese año se firma el primer convenio como colaborador acreditado del Servicio Nacional de Menores, bajo la modalidad de residencia de protección para mayores.
Se desarrollan los proyectos REM-PER, fortaleciendo el trabajo de protección e intervención especializada.
Desde noviembre, la Corporación trabaja bajo los lineamientos del Servicio Nacional de Protección Especializada a la Niñez y Adolescencia.
El trabajo incluye a las familias y adultos de referencia, con procesos de intervención psicosocial que buscan apoyar las capacidades parentales y favorecer la restitución del derecho a vivir en familia.
La población objetivo de esta residencia transitoria son niños y adolescentes de sexo masculino, sus edades fluctúan entre los 6 a 17 años, quienes asisten a sistema escolar Básico, Medio (científico humanista- especialidad técnica), modalidad especial. En el caso de continuidad de estudios superiores técnicos, profesionales o universitarios, pueden permanecer en la Residencia hasta su finalización, según lineamientos técnicos, hasta los 24 años. La atención de la Residencia no efectúa exclusión de usuarios por condición étnica, racial, religiosa, o de cualquier otro orden, incluyendo a quienes presentan alguna situación de discapacidad intelectual leve.
Son también sujetos de atención las familias o adultos de referencia de los niños y adolescentes, con quienes la residencia desarrollas procesos de intervención psicosocial que promoverán la sensibilización parental y una respuesta asertiva ante las necesidades biopsicosociales. El objetivo es que los niños y adolescentes puedan retornar con su familia de origen o figuras parentales significativas y así restituir su derecho de vivir en una familia funcional y protectora.